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Barcelona, un foco de atracción en el Mediterráneo
Barcelona es una típica ciudad
mediterránea. El haber sido a lo largo de su milenaria historia
un lugar de paso y mestizaje entre pueblos de culturas muy diversas,
una ciudad abierta a todas las ideas y corrientes innovadoras, así
como también muy tolerante, además del espíritu
emprendedor de sus pobladores, le han conferido un carácter
especial.
Aunque estrictamente hablando la ciudad de Barcelona
fue fundada por los romanos a fines
del siglo I a.C. sobre un asentamiento ibérico
anterior en la actual plaza de Sant Jaume,
los primeros testimonios de población humana en el territorio
que hoy en día configura la ciudad se remontan a unos 4.000
años atrás, a fines del neolítico
(2.000 a 1.500 a.C.). De los siglos VII a
VI a.C. existen pruebas que citan la existencia de poblados
de las tribus layetanas (iberos).
En esta época también parece haber habido una colonia
griega (Kallipolis),
aunque los historiadores no se ponen de acuerdo en cuanto a su emplazamiento
exacto. Durante la segunda guerra púnica fue ocupada momentáneamente
por los cartagineses, aunque pronto
se asentaron los romanos.
Cuando el Imperio Romano estaba en
proceso de desintegración, los visigodos
se hicieron reyes de estas tierras, allá por año 376.
El rey Teudis, sucesor de Amalarico,
convirtió a Barcelona en la
capital de su reino.
En el siglo VIII, la presencia
musulmana fue intensa, entrando
a conquistar Cataluña desde
la actual comunidad de Valencia.
Durante la Edad Media Barcelona
fue una de las ciudades más importantes del Mediterráneo,
dada la ubicación estratégica de su puerto. Fue la
capital del condado de Barcelona y
más tarde del reino de Aragón,
mereciendo ser visitada a principios del siglo XVII por el gran
Don Quijote.
En 1714 fue sitiada por el rey
Felipe V durante la Guerra
de Sucesión que enfrentó a los partidarios
del pretendiente borbón con los del pretendiente austria.
En 1765 Carlos
III autorizó el comercio catalán con las
Américas. En el año 1792
comenzó a publicarse el Diario de Barcelona,
el más antiguo de España. En 1843
se inauguró en Barcelona la
primera iluminación pública de gas. La primera línea
férrea de España entró
en servicio en 1848, uniendo Barcelona
y la localidad vecina de Mataró.
En 1888 se celebró en Barcelona
la Exposición Universal. La
ciudad tuvo un gran auge industrial durante el último
tercio del siglo XIX. En 1924
se realiza la primera emisión de radio en España
desde Barcelona.
Pero no fue hasta después de la Guerra
Civil Española (1936-1939) cuando para bien
o para mal comenzó a crearse la ciudad moderna que
es hoy en día.
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